
Regatas lo intentó hasta en inferioridad de condiciones. Pero no le alcanzó y perdió por 106 a 100, en tiempo suplementario frente al “Bataraz”, que en un cierre apretado aprovechó la experiencia de sus hombres, obtuvo el triunfo y forzó la definición de la serie en un tercer encuentro que se disputará esta noche a partir de las 20.00.
FACUNDO MANCUSO
Enviado Especial
En la revancha de la serie final del Provincial de Clubes, Regatas cayó ante Estudiantes en el Gran Gimnasio del Parque “Carlos Guerrero” por 106 a 100 en suplementario, luego de igualar en 92 en tiempo regular. Los Náuticos pudieron ganarlo en varias oportunidades, aunque su oponente, en un final totalmente desdibujado, hizo valer la mayor la experiencia de sus hombres y se impuso, para forzar la definición en un tercer cotejo, que se disputará esta noche, en el mismo escenario y a partir de las 20.00.
Desde atrás
El comienzo del partido fue muy accidentado y debió interrumpirse en un par de ocasiones y en una de ellas llegaron a estar paralizadas las acciones por espacio de alrededor de diez minutos. Una vez reanudado el cotejo, los nicoleños anotaron por intermedio de Lete pero luego sumaron cuatro pérdidas seguidas y tuvieron flojos balances defensivos, lo cual le permitió a Estudiantes convertir y, por ende, tomar mayor confianza aún en su presión. Pocas libertades para Domínguez y, por contrapartida, protagonismo de Silveyra.
No obstante, apareció Giuzzio con intentos individuales y le dio unidades a Regatas, que no estaba fino y tampoco se podía soltar en campo enemigo. En ese contexto, del otro lado del rectángulo con Nalpatian y Arca como referentes en cercanías al aro opuesto y con la decisión de sus hombres para romper la zona con penetraciones, Estudiantes pudo sacar provecho de las dudas que exhibía la visita y con parcial 8-0 se colocó 15-7 pasando la mitad del cuarto inicial. Sin embargo, surgió Cantón en el poste bajo y luego de mandar a varios de sus defensores a descansar por acumulación de faltas, se burló de Massón y colocó a Regatas en la pelea. 17-21 entró al primer descanso.
Apenas comenzado el segundo período, clavó un parcial 5-0 para pasar por primera vez al frente la formación conducida por Pablo Dastugue. Badano le puso freno a esa reacción con un triple, si bien Giuzzio continuó gravitando en el trámite y respondió con otro.
Ahora a Estudiantes le costaba jugar. En ese tramo, lo sostuvo Badano con sus lanzamientos a distancia. Sin embargo, luego Regatas falló en condiciones inmejorables para anotar, perdió un par de balones y lo dejó a su rival desarrollar el papel que mejor la sienta sobre la madera. El Bataraz pudo correr y eso se reflejó en el tanteador, que lo mostraba ganador promediando el segmento. Domínguez no podía imponer su ritmo, además se equivocaba y a Cantón, a quien masacraban cuando se aprestaba a recibir en el poste bajo, los pitazos arbitrales le empezaron a jugar en contra y se fue a sentar con tres faltas personales.
Bajo esas circunstancias todo pareció hacerse cuesta arriba para Regatas, que perdía 39 a 30 y que padecía el ímpetu de Catanzaro y Silveyra. Debió conformarse con descontar desde la línea de libres por varios minutos, hasta que Giuzzio, con su tercer triple, le devolvió el grito de gol. Así pudo encarar el cierre de la primera etapa con otra perspectiva. Y aunque lo que hizo no le bastó para irse al entretiempo en ganancias, se fue perdiendo por dos: 43-45.
Pasó al frente
Regatas regresó muy confiado en ataque, movió la bola con paciencia y encontró la mejor forma para lastimar, con Domínguez inspirado. Pero fueron gol porque González le dio respuestas a Estudiantes, saliendo a su rescate. En ese momento, Cantón sumó su cuarta falta y a Giuzzio le pitaron una antideportiva y quedaba con tres. La tenía difícil el cuadro visitante. Igualmente no perdió la brújula y resistía, con Lete en buen nivel y, fundamentalmente, con Domínguez como estandarte y jugando en equipo en otros pasajes. Y, a pesar de Catanzaro, Regatas ganaba, lo más importante de la cuestión. Estaba 64-59, con la máxima ventaja a su favor hasta allí, con menos de tres minutos por delante del tercer segmento. Se le vino encima Estudiantes, con González como referencia y fue cuando Giuzzio y Domínguez clavaron dos bombas al hilo y le impidieron ceder el comando del tanteador, ante la amenaza que representaba la presencia de Nalpatian filtrándose en la zona planteada por los regatenses. Estos, de esa forma, lograron llegar al último acto arriba por 72 a 69.
Un triple de Cruz y una magistral conversión de Giuzzio tras notable sesión de Domínguez le dieron siete de diferencia a Regatas en los primeros instantes del segmento (77-70). Eso sacudió a Estudiantes, que intentó despertar. Después de que no le saliera una, en un abrir y cerrar de ojos, el local quedó a tres, pero Lete, de otra gran actuación que le devolvió algo de tranquilidad a los suyos, convirtiendo otro triple. Allí ya Cantón había vuelto a escena. Y rápidamente se fue, al sumar la quinta. Esto agrandó al público albinegro, si bien su representativo no hallaba la forma de poder inclinar la balanza a favor nuevamente. Quedaban cinco minutos y Regatas ganaba, por siete (82-75) tras otra gran anotación de Lete en sociedad con Domínguez, quien ya no podía ir tanto para adentro. Le cerraron los caminos. Entonces, Estudiantes a tres minutos lo empató con Crespo y Arca, pero Lete clavó otro triple y en la jugada siguiente forzó una pérdida de los dueño de casa, que terminó en una infracción a Pascual y en un simple del propio jugador que dejó a cuatro a Regatas. Catanzaro mantuvo intactas las ilusiones del “Bata” pagando con la misma moneda. Cruz fue a la línea y no le tembló el pulso. Metió los dos y con un minuto y medio por jugar, los de “La Ribera” estaban 88-85. Catanzaro absorbió las presiones, se la jugó por su cuenta y mal no le salió: sumó cuatro puntos al hilo y Estudiantes pasó a ganar otra vez. Y tras un par de ataques confusos de los visitantes, merced a dos libres de Crespo, Estudiantes se colocó 91-88. Del otro lado, Domínguez metió dos más y con 17 segundos sostuvo las esperanzas de Regatas. Que ahora tenía que esperar que Estudiantes fallara. Y Badano falló. Un libre. La última bola era de Regatas, que, perdiendo 92-90, tenía la chance de forzar la prórroga o de ganar con un triple. Ante la imposibilidad de ubicar a un lanzador, la durmió Domínguez, penetró y le cometieron falta. Eran los dos adentro o nada para Regatas. El primero no fue, porque le movieron el aro desde atrás. El comisionado, desde la mesa consideró que debía repetir el lanzamiento. Allí ya Domínguez no erró, para darle lugar al suplementario, con ambos equipos cargados con faltas, pero con Regatas en una peor situación.
Diezmado
Por ese tema, perdió a Pascual, quien se agregaba a Cantón y Giuzzio.
De todos modos, no claudicó en su lucha, porque Silicani y Ochoa contribuyeron en defensa. Con esas armas pudo creer. Pero al pibe Ochoa le faltó experiencia y marró seis libres consecutivos y una bandeja debajo del aro, lo que para Regatas hubieran significado nada más y nada menos que parte del pasaporte a la victoria, que finalmente, quedó en manos de Estudiantes, que festejó, apenas porque tuvo a jugadores del oficio de Silveyra y González.
Estudiantes 106 (92)
Regatas 100 (92)
Arbitros: F. Vito – M. Gabe
Parciales: 21-17, 24-26, 24-29, 32-20, 14-8
Estudiantes (106): Silveyra 13, Catanzaro 23, Crespo 12 (x), J. González 19, Arca 10 (x) (fi), Badano 10, Nalpatian 14, Sansimoni 5, Massón 0, Giorgetti 0. DT: I. Galli.
Regatas (100): Domínguez 26 (x), Lete 17, Pascual 6 (x), Giuzzio 23 (x), Cantón 13 (x) (fi), Cruz 11, Polo 0, Ochoa 0, I. González 0, Barone 2, Silicani 1. DT: P. Dastugue.
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