

Neuquén > Empapándose de las costumbres del club, Juan Pablo Boadaz pasó sus primeras horas en Neuquén conociendo la sede, observando jugadores en el duelo de Primera local el domingo por la noche y armando listas. El nuevo entrenador de Independiente regresó a Buenos Aires con un acuerdo sellado de palabra y la idea de comenzar un nuevo proyecto a largo plazo en estas tierras, imitando lo que hizo y le dio el respeto del mundo del básquet en el humilde Pedro Echagüe. Al que dirigió cuatro temporadas en el Torneo Nacional de Ascenso, siempre clasificándolo al TNA 1 y llevándolo a acariciar el ascenso a la Liga Nacional. Sueño que le rompió Independiente hace dos años.
Ahora, buscará revancha con su verdugo, que tras la venta de la plaza de Liga Nacional intentará asentar bases sólidas desde la segunda categoría.
Boadaz repite que llegó al conjunto neuquino “atrapado por el proyecto” que pretende llevar adelante la dirigencia. “Ya está todo acordado, no firmé pero hicimos un arreglo de palabra. El sábado 15, puede ser un día antes o uno después, empezaríamos a entrenar en doble turno y la Copa Argentina nos va a servir como preparación”, relata sentado en el buffet del club al que tratará de darle identificación que le costó encontrar aún ocupando el segundo lugar de la tabla en la pasada Liga Nacional.
“Empecé a escuchar eso estos últimos días y cuando vine. La idea es hacer un equipo que se identifique con el club, que los jugadores quieran seguir jugando acá por mucho tiempo, y que la gente se identifique con el equipo. El hincha es pasional en todos los deportes y si ve esfuerzo y que se tiran de cabeza responde”, señala Juampi.
Aunque se habló de fusiones, de mudanza intermitentes a Cipolletti o a Plottier, Boadaz comentó que “por lo que charlamos con los dirigentes se va a jugar en La Caldera, y eso es importante”. “Yo jugué acá una final y la gente se sintió, fue un apoyo importante para ellos y terminó influyendo en el resultado”, remarca el entrenador Rojo, rodeado de listas de jugadores, su primer trabajo.
Es que en Buenos Aires, el DT tratará de cerrar al menos uno o dos jugadores (se menciona al pivot Nicolás Suárez, quien se desvinculó de Ciclista Juninense y fue pieza clave de Echagüe) para rearmar un plantel que por ahora tiene tres jugadores con contrato: Leandro Lauro, Martín Melo y Juan Levrino. “Los tres ya demostraron que pueden ser importantes en un TNA. La idea es jugar con un extranjero interno. Si traemos uno y sigue Jervauhgn Scales (está muy cerca de prolongar su estadía en el Rojo y ocupa plaza de nacional) vamos a tener presencia en la zona pintada y nos van a dar una mano importante para estar peleando arriba”, cuenta este entrenador que sabe que “los resultados al final siempre mandan”, pero que se distingue como formador y se ganó esa fama en Pedro Echagüe, donde comenzó a despuntar lo que luego sería un vicio a los 17 años.
“Me interesa más ser un buen formador, hacer jugadores que después tengan buen rendimiento. Muchos de los jugadores que formé en Echagüe hoy son buscados por todos los clubes y eso es importante”, dice. Pensando en esa idea de sumar triunfos y pelear por un lugar en la elite, pero proyectando juveniles de la ciudad y la zona, Boadaz asegura que “la diferencia de cuando empecé el trabajo en Echagüe es que allá había más competencia por estar en Buenos Aires, los jugadores estaban mejor armados y por ahí acá nos va a llevar un poco más de tiempo”. “Alguno puede venir de afuera, vamos a evaluar una vez que tengamos armada la base y veamos qué nos falta”, agregó.
Con la mayoría de los equipos en plena formación de sus planteles y alguno que aún no confirmó su participación (tienen tiempo hasta el viernes 14), el Torneo Nacional de Ascenso que tendrá su fixture el 11 de septiembre es una incógnita. Pese a ello, Boadaz dijo que “la idea es pelear arriba. Pensé que por los problemas que arrastran muchos clubes iba a ser un TNA austero, sin grandes gastos, pero por lo que estoy viendo los equipos se van a armar bien, no va a haber mucha diferencia con el del año pasado”.
Se dijo
“Lauro y Melo son referentes. En Echagüe también los tenía y son parte clave en el trabajo formativo. No hace falta mirar a la NBA para buscar ejemplos, ellos dos, con el trabajo que hagan día a día van a servir de espejo para los demás”. (J. P. Boadaz)
Un admirador del trabajo de Bielsa
Seguidor del fútbol, hincha de La Academia y respetuoso del trabajo de Caruso Lombardi, Boadaz admira a Marcelo Bielsa. “El tipo de trabajo que él hace no lo hacen la mayoría de los técnicos. Más allá de los resultados, todos los jugadores que él dirigió hablan bien, nunca escuché a ninguno que no destacara su manera de trabajar”, dice a modo de fundamento y se enorgullece porque “cuando a los jugadores que yo dirigí le preguntan por mi hablan bien y los entrenadores me comentan que tienen ganas de entrenar, que se entregan”. A diferencia del fútbol, en el que sólo algunos, como el Loco, dedican todo el día a estudiar, el básquet tiene muchos más Bielcistas y Boadaz se admite dentro de ese grupo. “Los entrenadores de básquet somos así, mi cabeza trabaja las 24 horas pensando en el básquet”, asegura. Y promete a los hinchas que verán “un equipo aguerrido, con buena cuota de sacrificio, de solidaridad”.
Pedro Echagüe tiene su huella
Boadaz comenzó a los 6 años a practicar básquet en Pedro Echagüe. Luego pasó por todas las inferiores, fue jugador de la Primera y monitor, a los 17 años, hasta que resolvió ser técnico, para lo que se preparó a conciencia, transformando esa pasión en su profesión. Llevó a la institución de Floresta desde la liga local a jugar una final por el ascenso a la máxima categoría de la LNB, justamente contra el Rojo neuquino, hace dos años. Desde su debut en el equipo de mayores, en 1999, solamente tuvo una breve experiencia en la LNB dirigiendo a Obras Sanitarias en 2004, pero pronto regresó a su club de siempre. Por su trabajo al frente de un conjunto aguerrido, de bajo presupuesto y defensa asfixiante, conducido desde la base por Diego Eiguren, Boadaz fue elegido mejor entrenador del TNA 2006/07 por sus pares y por los periodistas que siguen el campeonato.
Fuente. Diario La Mañana de Neuquén
Boadaz es un tecnico que juega a no jugar. Sus equipos no pasan los 60 puntos, es el antibasquet
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