
Brasil ha demostrado que Estados Unidos no es imbatible. Si se aguanta el impulso físico defensivo de los estadounidenses, se hace un buen balance defensivo y se acompaña de un buen nivel de acierto, pueden caer.
Los sudamericanos estuvieron a punto de sorprender e incluso pudieron forzar la prórroga por dos veces en los últimos tres segundos. Entonces, Huertas falló el tiro libre decisivo y Barbosa un tiro forzado que pudo entrar.
El 70-68 final salva la imbatibilidad de Estados Unidos, encumbra a Brasil como candidato y abre de nuevo al máximo el campeonato. Los norteamericanos son batibles, y no es necesario hacer porcentajes de escándalo para ganar. Brasil, con nueve puntos en el último periodo y 22 en la segunda mitad, pudo hacerlo; sólo le faltó una pizca de suerte.
Los brasileños sorprendieron desde el inicio, dominando en el electrónico durante 24 minutos y con ventajas de hasta ocho puntos. Pero... ¿Cómo? La clave se llama Marcelinho Huertas, el rey del parqué desde el salto inicial. Controlando cada jugada y el ritmo, ponía creatividad y encontraba perfectamente a sus compañeros.
Un clínic de clarividencia que se traducía en canasta tras canasta de los sudamericanos, capaces de anotar 7/11 en triples en la primera mitad. Tres ‘bombas’ consecutivas, dos de ellas de Barbosa, fueron las que impulsaron a Brasil en la recta final del primer cuarto: de 19-17 a 22-26, con mate final de Splitter (22-28).
El ex del Caja Laboral demostró su fortaleza y prometedora carrera NBA al poder con todo aquel rival que le pusieron delante. Algún que otro mate y tapón digno de “highlight”, buenas jugadas al poste bajo y presencia constante le convirtieron en el líder en la zona de un equipo que seguía sumando y llegaba al descanso con 43-46 favorable.
Huertas y Splitter ponían el control brasileño y Marcus Vinicius lideraba la cuenta anotadora del equipo (11), pero el jugador más imparable sobre el parqué era Kevin Durant y sus 19 puntos al intermedio; anotaba con suma facilidad.
Tras el intermedio, Estados Unidos tomó el control desde la defensa y se adelantó a 5:40 para el final del tercer periodo con una canasta de Rose. Brasil había entrado en crisis ofensiva con cuatro puntos en casi seis minutos y una malísima noticia: la 4ª falta de Marcelinho Huertas, que no había descansado en todo el partido.
El marcador señalaba 55-50 cuando el base del Caja Laboral se fue al banquillo y sonaba a definitivo, pero Barbosa hizo un buen papel como base y los de Rubén Magnano salvaron el primer órdago estadounidense: 61-59 al final del tercer periodo, aunque con Splitter también en 4 faltas.
Un triple de Marcus Vinicius igualaba el choque a ocho minutos del final (62-62), pero entonces se hizo patente la baja de Huertas: malos pases y rápidos contraataques norteamericanos para ponerse cuatro arriba (66-62) y obligar al seleccionador brasileño a recuperar al dúo baskonista.
Pese al retorno de su general, Brasil no mejoró sus decisiones pero aguantó dos minutos de caos para, con una canasta de Splitter, llegar muy vivo a los últimos cinco minutos: 66-64.
Pero cada punto era un dolor; Brasil fallaba seis triples seguidos y aunque Estados Unidos sumaba con cuentagotas, el partido entraba en el último minuto y medio con media victoria yankee: 68-64.
Huertas daba vida a los suyos con una canasta palmeada ilegalmente por Durant al filo del último minuto (68-66), y Billups y Barbosa firmaban excelentes canastas. Quedaban 10 segundos cuando, con 70-68, se levantaba Billups de tres. Fallo. Oportunidad para Brasil y Marcelinho, quién si no, bailaba con un bonito reverso y sacaba la falta para irse a los tiros libres a tres segundos del final.
Pero el primer tiro libre de Huertas se salió. El base lanzó a fallar, recuperó su rebote y encontró a Barbosa que intentó un tiro imposible... que se salió de dentro. Victoria norteamericana, 70-68.
Fuente: ACB.com
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